miércoles, 1 de octubre de 2008

Educación para la ciudadanía

Quizás, EpC podría convertirse en una muestra de que España ha alcanzado cierta madurez democrática. Sin embargo, el rechazo que han mostrado por su implantación los caballeros blancos del PP es muestra de todo lo contrario. Es muestra de que España aun sigue siendo un Estado rendido a su pasado. O al menos es muestra de que los opositores se rinden al pasado de ésta.

El bloque que se enfrenta a la impartición de esta asignatura parece tener férreas razones para la defensa de su postura. A destacar, la imposición de valores desde arriba como dicen ser laicismo, relativismo, positivismo jurídico e ideología de género”. Dejo para otro post el comentar sobre tal afirmación, me voy a ceñir a la generalidad más evidente.

Los señores, rechazan la asignatura y hacen un llamamiento a la objeción de conciencia. Si convertirse en objetor de conciencia supone el rechazo, de acuerdo a los propios valores morales, del respeto a la ley. Entonces, el contenido de ésta asignatura se aleja de la ética de los caballeros blancos. No haría falta decirlo, pues es claro cuando ellos así lo denuncian, sin embargo me inquieta que lo que acarrea de fondo no parezca tan obvio como a mí me lo parece.

Muestro a continuación el borrador de EpC cuyo contenido no tiene desperdicio.

Bloque 1. Contenidos comunes·

- Exposición de opiniones y juicios propios con argumentos razonados y capacidad para aceptar las opiniones de los otros.

- Práctica del diálogo como estrategia para abordar los conflictos de forma no violenta. ·

- Exposición de opiniones y juicios propios con argumentos razonados. Preparación y realización de debates sobre aspectos relevantes de la realidad, con una actitud de compromiso para mejorarla.

- Análisis comparativo y evaluación crítica de informaciones proporcionadas por los medios de comunicación sobre un mismo hecho o cuestión de actualidad.

Bloque 2. Relaciones interpersonales y participación·

- Autonomía personal y relaciones interpersonales. Afectos y emociones. ·

- Las relaciones humanas: relaciones entre hombres y mujeres y relaciones intergeneracionales. La familia en el marco de la Constitución española. El desarrollo de actitudes no violentas en la convivencia diaria.

- Cuidado de las personas dependientes. Ayuda a compañeros o personas y colectivos en situación desfavorecida.

- Valoración crítica de la división social y sexual del trabajo y de los prejuicios sociales racistas, xenófobos, antisemitas, sexistas y homófobos.

- La participación en el centro educativo y en actividades sociales que contribuyan a posibilitar una sociedad justa y solidaria.

Bloque 3. Deberes y derechos ciudadanos·

- Declaración universal de los derechos humanos, pactos y convenios internacionales. Condena de las violaciones de los derechos humanos y actuación judicial ordinaria y de los Tribunales Internacionales. Valoración de los derechos y deberes humanos como conquistas históricas inacabadas y de las constituciones como fuente de reconocimiento de derechos. ·

- Igualdad de derechos y diversidad. Respeto y valoración crítica de las opciones personales de los ciudadanos.

- La conquista de los derechos de las mujeres (participación política, educación, trabajo remunerado, igualdad de trato y oportunidades), y su situación en el mundo actual.

Bloque 4. Las sociedades democráticas del siglo XXI

- El Estado de Derecho: su funcionamiento. El modelo político español: la Constitución Española y el Estado de las Autonomías. La política como servicio a la ciudadanía: la responsabilidad pública.

- Diversidad social y cultural. Convivencia de culturas distintas en una sociedad plural. Rechazo de las discriminaciones provocadas por las desigualdades personales, económicas o sociales.

- Identificación, aprecio y cuidado de los bienes comunes y servicios públicos. Los impuestos y la contribución de los ciudadanos. Compensación de desigualdades. Distribución de la renta.

- Consumo racional y responsable. Reconocimiento de los derechos y deberes de los consumidores. La influencia del mensaje publicitario en los modelos y hábitos sociales.

- Estructura y funciones de la protección civil. Prevención y gestión de los desastres naturales y provocados.

- La circulación vial y la responsabilidad ciudadana. Accidentes de circulación: causas y consecuencias.

Bloque 5. Ciudadanía en un mundo global

- Un mundo desigual: riqueza y pobreza. La «feminización de la pobreza». La falta de acceso a la educación como fuente de pobreza. La lucha contra la pobreza y la ayuda al desarrollo.

- Los conflictos en el mundo actual: el papel de los organismos internacionales y de las fuerzas armadas de España en misiones internacionales de paz. Derecho internacional humanitario. Acciones individuales y colectivas en favor de la paz.

- Globalización e interdependencia: nuevas formas de comunicación, información y movilidad. Relaciones entre los ciudadanos, el poder económico y el poder político.

Y digo que no tiene desperdicio pues no aporta más (si acaso menos) que una formación general. Es lo mínimo sobre lo que debería estar cualquier persona informada antes de cumplir los 18 años y acudir a las urnas (entre otras cosas). Si no sabemos dónde estamos ¿cómo vamos a saber a dónde queremos ir?

Parece que una de las pretensiones de los caballeros por tanto es que “nuestros hijos” como dicen, no conozcan la realidad sociopolítica en la que se encuentran. Sólo el analfabeto es totalmente ciego.

Por ello no es de extrañar la postura de los señores ya que mostrando (como han estado haciendo en los últimos años) tal juego de confusión, degradación, y tengo que decirlo, manipulación política es probable que sólo se puedan beneficiar de la falta de conocimiento general.

Pero es que el asunto supera toda desfachatez. Tienen que tener las agallas muy bien formadas para denunciar abiertamente que su ética y sus principios no se adecuan con los que reza EpC. Tienen que tener muy poca vergüenza para decir tan claro que no están de acuerdo con principios democráticos, que no defienden valores cívicos, y que no les convencen los derechos humanos (cuestión digna de discusión pero éste no es el caso). Tienen que tener un fondo muy oscuro cuando no quieren que “sus hijos” se inicien en la retórica y en el pensamiento crítico, cuando no quieren que conozcan las desigualdades sociales y cuando no quieren que estén al tanto de cómo funciona su sistema político ni de que tratan los principios de la Constitución.

Las dos posibilidades que se derivan de ésta postura son de gravísima importancia: si es que no defienden los valores que “dicta” el programa de la asignatura, quizá el Tribunal Supremo debería desembuchar la ley de partidos que ellos promovieron bajo, lo que ahora se confirma, una espinosa doble moral. Si por otro lado es que pretenden la falta de educación de los ciudadanos, entonces queda bastante claro que desean que la población siga sin advertir sus movimientos. Ellos mismos están mostrando que su juego no puede ser del todo limpio, si no ¿qué es lo temen al intentar evitar que los jóvenes observen la realidad sin tantas vendas en los ojos?

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